¿ESTÁS CONSIDERANDO HACER UNA DONACIÓN?
Ante todo, gracias por tu generosidad y por la confianza que has depositado en este ministerio. Cada donación representa mucho más que una contribución económica: es una expresión de amor por la obra de Dios y una manera de participar en aquello que Él nos ha llamado a hacer.
Estamos comprometidos con la predicación y enseñanza de la Palabra de Dios, tanto a nivel local como a través de nuestro ministerio en Internet. Para continuar llevando este glorioso mensaje, existen necesidades y gastos reales relacionados con nuestras reuniones, transmisiones, equipos, materiales y el desarrollo de nuestros proyectos.
Cuando Dios nos permite ver una necesidad, no siempre nos llama simplemente a preocuparnos por ella; muchas veces nos está llamando a hacer algo al respecto.
“Cada uno dé como propuso en su corazón; no con tristeza, ni por necesidad; porque Dios ama al dador alegre”. — 2 Corintios 9:7
Tu donación nos ayuda a mantener este trabajo en marcha, alcanzar nuevas personas y continuar poniendo la Palabra de Dios al alcance de quienes la necesitan.
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque á su tiempo segaremos, si no desmayamos”. — Gálatas 6:9
¿Has sido revelado? ¿Has sido convencido? Entonces, no ignores aquello que Dios ha puesto delante de ti.
Si sientes en tu corazón apoyar este ministerio, hazlo hoy. Tu generosidad puede convertirse en enseñanza, transmisión, evangelismo y en una oportunidad para que alguien más escuche la Palabra.
Gracias por pensar en nosotros, por orar por nosotros y por sostener esta obra.
Tu donación ayuda a llevar la Palabra más lejos.
¡Dios bendiga abundantemente tu vida y tu familia!